Eres como la diosa que cierra mis párpados, que me invita a soñar. Me niego a caer rendido a tu voluntad, pero cada día es más complicado. Cada momento que me dejo rendir por el sueño apareces, me torturas, me despiertas. No lo entiendo, mi princesa es mi prisión, escapar es imposible.
Eres como hielo que congela mis sentimientos, al tiempo que eres capaz de derretirme con tu mirada.
